Constantemente me apetece rozar esa piel, besar ese cuello, susurrar en esas orejas un "te quiero" aún no pronunciado.
En esos momentos en los que haces que me pique, me apatecería estar junto a ti, ver tu cara de niño picarón y sentir un superhipermegaultra abrazo de esos que hacen que se me entrecorte la respiración; sólo para que se me bajen los humos.
Se me apetece ir contigo a algún lugar desconocido. Sin agua ni comida, para saciarme de tí; sin relojes, para ignorar lo rápido que pasa el tiempo a tu lado; sin ropa, para que tengamos la necesidad de consumirnos en un abrazo.
Se me apetece escribir muchas cosas más, pero notarías demasiado que todas van por ti...
Pauli.
No hay comentarios:
Publicar un comentario